Hace
ya un par de días que me siento como una malabarista, mi vida se me antoja como
una representación de circo, donde tengo que caminar por una cuerda fina y
endeble, como si todo lo que me pasa no fuera más que un sueño del que no puedo
despertar, una pesadilla que pese a saber que es tal, me agobia y asusta.
En ciertos
momentos quisiera abrir una ventana y gritarle al mundo que no cuente conmigo,
que se dé cuenta que yo no soy mas que una persona al limite física y
mentalmente, que acepten que yo he dejado de ser.
La familia es
como una espada y el mundo es la pared que tengo tras de mí, mis allegados
intentan ayudar, pero no sé como aclarar que ya nadie me puede ayudar, que he
dejado de querer seguir, he dejado de querer sentir, algo dentro de mi se ha
roto, se ha despedazado en fragmentos tan pequeños que es imposible volver a
recomponerlo.
Nadie puede
reconstruir ni mi corazón, mi alma o mi ser, ni hacer reaparecer mis ya esfumadas ganas de vivir,
esta guerra que es la vida la he perdido, aunque mi entorno se empeñe en creer
que solo he perdido una batalla de una guerra sin fin, no quieren asumir que para mi la
guerra a terminado, no quieren darse cuenta que hace tiempo ya que he ondeado
la bandera de la derrota.

0 comentarios:
Publicar un comentario